En Baní, el 18 de Noviembre de 1929 nació Manuel Emilio Bello Peña, Pipí, y tuvo que haber acaecido su nacimiento próximo a las festividades de la Patrona, Nuestra Señora de Regla, fiesta de la comunidad banileja, porque no hubo durante años banilejo que estuviera más pendiente al deleite festivo y a la sana diversión de su pueblo que Pipí Bello, de manera que todo aitista, orquesta o grupo musical que llegó a la República Dominicana fine llevado por don Pipí a Baní para esparcimiento de su pueblo.

Hijo del laborioso comerciante Manuel Emilio Bello Guerrero y de Carmen Nelia Peña Peña de Bello, Pipí se inició en el trabajo junto a su padre Bototón, sinónimo de respeto y probidad en su comunidad, sin embargo, no era en el ramo de la venta de provisiones donde estaba la vocación de Pipí, sino Ánueilb uniÏrsQÍeleÏ-s’ teldecïmunicaciones, y asi fue como el 24 de Octubre de 1951, crea Radio Baní, La Voz del Sur, con sus siglas H.I.B.A., primera radioemisora de la Región Sur, convirtiéndose en el pionero de la radiodifusión en el Sur dominicano, siendo la radio instrumento de expansión cultural y de civilización. Desde entonces Radio Baní fue escuela de formación de todos los profesionales del micrófono banilejos, pues todos los que han triunfado en el país y en el exterior pasaron por el aula abierta que fue La Voz del Sur.

Preocupado en todo momento por el bienestar de su pueblo, su emisora estuvo dispuesta siempre al servicio público y a la alegría de su comunidad, de ahí los radioaficionados, los servicios de unidad móvil, los bailables banilejos y navideños. Fueron etapas inolvidables en la vida de Pipí Bello los bailes en la Concha Acústica de Radio Baní de la Uladislao Guerrero, la vez que arrendó el Café l-Iollywood convirtiéndolo en un esplendoroso establecimiento, digno de su pueblo, la época de gloria del Vaganiona y los pasadías bailables del Balneario Los Almendros, todos en la memoria colectiva de Baní. Pipí Bello casó con la profesora de artesanía María Rafaela Díaz Hernández, Felita, cibaeña enraizadaen Baní, con quien procreó una familia ejemplar: Emilio, Marcos, Fátima, Robert y Perla, los Hermanos Bello que se integraron desde muy jóvenes a las labores de la emisora, se proyectaron musicalmente en los años fietefita y que hoy son padres y madres, profesionales ‘ejemplares,’ que aportan a los valores de la dominicanidad y al ser banilejo.

Manuel Emilio Bello Peña falleció en Santo Domingo el 16 de febrero de 1994, pero fue su último deseo regresar a vivir su encuentro con el Señor, en la entrada de su romántico Baní, donde hoy están sus restos. Su familia recibe agradecida este homenaje que con tanto primor y honra hacen las autoridades edilicias para que así quede para las presentes y futuras generaciones, ¡gracias por pensar en él, y gracias por no olvidarlo!